El gato se comunica a través de vocalizaciones. Las más populares son su característico maullido y el ronroneo, pero puede aullar, gemir, gruñir y bufar.11 Además, adopta poses o expresiones que informan, a sus congéneres, sus enemigos o sus cuidadores, de su ánimo o sus intenciones. Junto con el perro, es el animal doméstico más popular, como mascota, como ayuda en la lucha contra roedores o ambas cosas. Por su amplio abanico de presas potenciales, por su alta eficiencia como depredador, y por su elevado éxito reproductivo —especialmente si se suministra artificialmente alimento a las colonias sin tomar medidas adicionales para limitar su fertilidad— el gato doméstico está incluido en la lista de las cien especies exóticas invasoras más dañinas del mundo12 de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.